De camino al Mercado
Mira aquel pájaro, ¿porqué vuela? dijo el niño- con aquella expresión que guardaría toda la vida. Tenía 6 años, y poco conocía de aquella mujer, de caminar lento, que lo llevaba de la mano. Estaban ya a pocas cuadras del mercado, y el viento hacía un poco menos insoportable el calor. Tenían mucho en común, él era su nieto preferido, y ella la única que no se aburría con su compañía. Llegando al mercado, lo cogió fuerte de la mano, y lo llevó donde una señora grande y obesa, tenia las manos cansadas y el rostro sin esperanza. Le compraron una chirimoya, y se fueron al centro de los puestos a comer bajo el sol. Era ya la vez 14 en el verano que la abuela llevaba a su pequeño nieto de mirada dubitativa a comer frutas en el mercado, y él ya estaba aprendiendo a comer sin ensuciarse casi todo el cuerpo. Hablaron mientras de muchas cosas, de su casa, del calor, de su papá. Y aunque el pequeño no entendía nada, abría sus enormes ojos mientras se chupaba los dedos, y escuchaba con gran detenimiento cada palabra de la vieja.
Aquella noche, su mamama enfermó muy fuerte y fue llevada de emergencia al hospital. El niño mientras tanto fue despertado por su madre diciéndole que se iba a dormir donde su otra abuela, que tenían que llevar a mamama al doctor.
Mientras el niño, cargado en brazos de su madre salía de la casa, su mamama era llevaba por su papá y un enfermero de tez blanca y de apariencia angelical a la ambulancia. Sus miradas se cruzaron.
Fue la última vez que se vieron. Aquella noche la matriarca de la familia, con una gran sonrisa y en medio de un fuerte olor a rosas falleció víctima de los años.
El niño no supo lo que paso. Pero hasta ahora, en cualquier mercado, no puede evitar hablar con ella y hacerle preguntas como la de ¿Por qué vuelan los pájaros?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario