miércoles, agosto 04, 2010

Guerra de julio

Caen tus besos como noche de verano,
y aguardan trémulas las manos ansiosas,
como garras de una guerra en vano,
y envenena con furia tu saliva viciosa.

Tu cabello, cae ahí perfecto,
y el contorneo figura amoroso,
te cubro sabiéndome tu dilecto,
vagando borracho, fino y borroso.

Sediento y súbito acude a ti mi boca,
como a los sueños y ganas que te desatan
entonces callas, corres y huyes si te toca,
cuando el hambre y el deseo no te matan.

Se termina violento el encuentro,
como bronca sangrienta asquerosa,
no hay excusas o te quiero en el centro,
no hay más que la cama y tu vida deliciosa.

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